Duendeando, duendeando
me encontraste navegando.
Planeabas un mar en calma
cuando la oscuridad engullia el alba.
Tu canción convertía
el aburrimiento en melodía
sentenciando
la fugacidad de las cosas,
salpicando los 4 puntos cardinales
que dividen a las olas.
Vuelas sobre mi isla
de playas desiertas
con aguas turquesas
y nubes de perlas.
Miro tus pies y tus huellas
dejan marca en la arena
cuando te acercas.
Mariposas flamencas
llevamos como manos
el viento las transforma
cuando bailamos
y unos ojos como geisha
cuando nos alegramos.
Un "si" en el cielo de mi boca
un "sol" para hacerte felíz
me enLorquecen tus verdades,
tu vestidito a lunares con volados.
Un Unicornio es un rinoceronte sin papeles
y un Dragón un dinosaurio alado.
Cuando saltas, los "oles"
dominan esos resortes
y mis piernas dibujan un baile
sacado de los 69 puntos necesarios
para escribir tú nombre en Braille.
Navego bordeando tus nubes
con vientos desiertos
de ciertos colores azules
en el mundo de veras
miras mi ser y mis huellas
no dejan marca en la arena
cuando te alejas.
Libélulas flamencas
Ilevas como dedos
se transforman con la luz
que baja del cielo
en unos ojos de geisha
cuando acaricias mis pelos.
Un "si" en el cielo de tu boca
un "mi" para hacerme felíz.
EnLorqueces en un escenario
con una buena canción
entonces un rinoceronte sin papeles
se convierte en un Unicornio
y un dinosaurio alado en un Dragón.
Duendeando, duendeando
me encontraste navegando.
En el baile de las almas
yo construí esto con palabras
cuando tú, me prestaste tus alas.