Baby, tú fuiste un jazz en mi mundo de trap,
una copa de vino en la lluvia sin más.
Tus ojos, dos notas que saben a sol,
y tu voz… un susurro que rompe el control.
En la esquina del alma te vi bailar,
con tus pasos marcabas mi tempo vital.
Pero el tiempo no espera, el reloj no perdona,
y ahora estoy solo en esta zona…
Entre el humo y tu voz,
yo te escucho aunque no estés.
Sigo escribiéndote en beats,
aunque ya no me contestés.
Te perdí como se va
una nota entre compás…
Y en mi cama suena el jazz,
pero tu ausencia es el trap.
Yeah, yeah
Me dejaste en un loop, sin salida,
como sample cortado en mi vida.
Tu silueta aún baila en la esquina,
del cuarto donde el alma se oxida.
Pero no hay hat que ahogue este bombo,
ni acorde menor que calme este fondo.
Lo nuestro fue arte sin marco ni nombre,
tú mi musa, yo el que no responde.
Entre el humo y tu voz,
yo te escucho aunque no estés.
Sigo buscándote en beats,
aunque sé que ya no volvés.
Te perdí como el compás
pierde al ritmo si no estás…
Y en mi pecho suena el jazz,
pero mi alma canta trap.
Mmm…
Amor sin final,
melodía inmortal…
aunque no estés…
Entre el humo… y tu voz…
aún te escucho en mi canción…