Mis queridos hijos,
Mi corazón rebosa de amor por ustedes. Tenerlos a ambos, mi niña y mi niño, es la mayor alegría de mi vida. Le dan una luz tan especial a cada uno de mis días, haciéndolo todo más hermoso. Cada risa que me regalan, cada abrazo que me dan, llena mi alma de una felicidad indescriptible.
Es una inmensa bendición y un privilegio ser su madre. Verlos crecer, aprender cosas nuevas y convertirse en las personas maravillosas que son me llena de un orgullo que apenas puedo contener. Son mis mayores tesoros, las estrellas que iluminan mi cielo.
Quiero que siempre recuerden que mi amor por ustedes es inmenso, nunca terminará. Es un amor que vive en mi corazón, cálido y eterno.
Con todo mi amor,
Mamá