Desde que te vi, Rosa Elena,
mi mundo entero se ha encendido.
Tu nombre lleva la dulzura,
de una promesa y un latido.
Eres la calma en mi tormenta,
el sol después de un día gris,
contigo el alma se contenta,
no hay otro lugar donde ser feliz.
(Coro)
Rosa Elena, mi Rosa de amor eterno,
no hay palabras que te puedan describir.
Eres el sueño, mi presente, mi invierno,
la única razón por la que quiero vivir.
En cada mirada, en cada sonrisa tuya,
encuentro un universo de paz y de luz.
Mi amor por ti nunca se diluye,
eres mi camino, mi norte y mi cruz.
(Verso 2)
Recuerdo el día en que te acercaste,
y mi destino cambió de repente.
Con esa magia que tú me entregaste,
mi corazón se volvió valiente.
Tienes la fuerza de una guerrera,
la ternura de un primer despertar,
mi vida entera por ti quisiera,
simplemente a tu lado poder navegar.
(Coro)
Rosa Elena, mi Rosa de amor eterno,
no hay palabras que te puedan describir.
Eres el sueño, mi presente, mi invierno,
la única razón por la que quiero vivir.
En cada mirada, en cada sonrisa tuya,
encuentro un universo de paz y de luz.
Mi amor por ti nunca se diluye,
eres mi camino, mi norte y mi cruz.
(Puente)
Que el tiempo pase lento si estamos juntos,
que el mundo se detenga al oír tu voz.
Mis pensamientos son ya tus adjuntos,
somos la melodía perfecta de dos.
(Coro)
Rosa Elena, mi Rosa de amor eterno,
no hay palabras que te puedan describir.
Eres el sueño, mi presente, mi invierno,
la única razón por la que quiero vivir.
En cada mirada, en cada sonrisa tuya,
encuentro un universo de paz y de luz.
Mi amor por ti nunca se diluye,
eres mi camino, mi norte y mi cruz.
(Final)
Sí, mi Rosa Elena... te amo.