(Verso 1)
Prometen oro cuando llega la elección, pero al ganar se olvidan de la nación. El pueblo espera justicia y verdad, mientras los poderosos juegan con la impunidad.
(Verso 2)
Calles con hambre, billetes al cielo, unos en palacios, otros en el suelo.
Nos venden mentiras envueltas en fe, y el pueblo cansado ya no sabe qué creer.
(Coro)
Manos manchadas, ojos cerrados, la corrupción nos tiene atados. México llora, su voz se apaga, pero en el corazón aún arde la llama.
(Verso 3)
Niños sin libros, escuelas sin techo, mientras un político estrena su coche nuevo. El pueblo resiste, lucha y no calla, porque el silencio también es batalla.
(Coro)
Manos manchadas, ojos cerrados, la corrupción nos tiene atados. México sangra, el tiempo pasa, pero aún hay fuego que nunca se apaga.
(Puente)
Desde el norte al sur, la historia se repite, promesas vacías, verdades que se omiten. Pero hay corazones que siguen despiertos, soñando un país justo, libre y cierto.
(Final)
Y aunque nos roben la fe y la esperanza, el pueblo despierta, levanta su alma. Porque el cambio empieza, no con un rey, sino con la voz del pueblo también.