Yeah…
Las clases se acabaron,
pero tú y yo seguimos en pausa.
Después de la escuela…
empieza la historia.
Te vi saliendo con tu mochila al hombro,
mirando el suelo, con tu mundo roto.
Tus audífonos a to' volumen,
pero tus ojos hablaban de costumbre.
Yo fumaba letras en la acera,
pensando si me atrevo a hablarte afuera.
El timbre sonó… pero no era el final,
porque tú me diste ganas de escapar.
Después de la escuela no hay reglas,
nadie vigila lo que piensa el alma.
En los pasillos ya no hay maestros…
solo miradas… y secretos.
Después de la escuela,
te espero en la esquina.
Donde el barrio vibra
y la luna camina.
Tus labios saben a viernes,
tu perfume a libertad.
Después de la escuela,
no te quiero soltar…
Tu mamá no sabe que me esperas,
tu cel vibra con mis letras.
Dicen que soy problema,
pero tú sabes que en mi pecho hay poemas.
Nos fuimos sin decirle a nadie,
con la ciudad como nuestra calle.
Tus besos son mi materia favorita,
y tus caricias… mi clase maldita.
Hay un mundo donde no tenemos que fingir,
donde no hay pupitres ni que huir.
Después de las reglas,
nacen los sueños.
Después de la escuela,
te espero en la esquina.
Donde el barrio vibra
y la luna camina.
Tus labios saben a viernes,
tu perfume a libertad.
Después de la escuela,
no te quiero soltar…
Y si mañana vuelvo a clase,
será solo pa' volverte a mirar.
Porque después de la escuela…
es donde empiezo a amar.