Si una vez más pingo récords
Un, dos, tres, cuatro...
Dun, dun, dun... dun, dun, dun...
Ya se siente en el ambiente,
ya comienza la tradición,
se abren puertas entre mundos,
y despierta el corazón.
[Verso 1]
El veintisiete de octubre
las mascotas van llegando,
perritos, gatos queridos
que la vida fue llevando.
Con sus huellitas de recuerdo
van cruzando el viejo umbral,
y en los altares los esperamos
con su comida y su collar.
[Verso 2]
Luego llegan los angelitos
con sus risas y su luz,
son las almas de los niños
que nos llenan de virtud.
Con juguetes y con flores
los recibimos con amor,
porque aunque el tiempo haya pasado,
siguen dentro del corazón.
[Coro]
Es la semana de las ánimas,
ya comienza a despertar
ese camino de cempasúchil
que los viene a acompañar.
Que se escuche la guitarra,
que retumbe la canción,
porque regresan nuestros muertos
a visitar el corazón.
[Verso 3]
El primero de noviembre
se engalana el altar,
los pequeños ya regresan
con sus ganas de jugar.
Y entre veladoras y flores
se respira devoción,
cada nombre que pronunciamos
se convierte en oración.
[Verso 4]
Y llegando el dos de noviembre
se hace grande la reunión,
vienen padres, vienen hermanos,
vienen amigos del corazón.
Los que un día se nos fueron
hoy regresan al hogar,
porque mientras alguien los recuerde,
nunca dejan de llegar.
[Coro]
Es la semana de las ánimas,
ya comienza a despertar
ese camino de cempasúchil
que los viene a acompañar.
Que se escuche la guitarra,
que retumbe la canción,
porque regresan nuestros muertos
a visitar el corazón.
[Puente]
Santa Muerte, Niña Blanca,
cuida el camino al regresar,
recibe a todas nuestras almas
cuando tengan que cruzar.
A los niños y a las mascotas,
a los viejitos también,
a todos los que aquí amamos
y queremos volver a ver.
[Parte sentimental]
Hoy no quiero llorar su ausencia,
hoy los quiero recordar,
porque el amor no se termina
cuando alguien deja de estar.
Mientras exista una fotografía,
una historia o una canción,
seguirá viva su memoria
dentro de nuestro corazón.
[Cierre]
Dun, dun, dun... dun, dun, dun...
Ya termina la visita,
pero queda la emoción.
Se van cerrando los caminos,
se despiden con amor.
Hasta el próximo octubre,
cuando vuelvan a cruzar,
con flores de cempasúchil
y recuerdos al llegar.
Pingo Records...
De Guanajuato para el mundo.
Por los que se fueron,
por los que nunca olvidamos.
¡Que vivan siempre en nuestra memoria!