Justo en la noche en que todo moría,
me juraban que estabas traicionándome,
que tus manos jugaban con la cima
mientras mi fe temblaba al derrumbarse.
Fernando Villa, dime que no es cierto,
aunque el silencio grite la verdad,
cómo duele amarte en ruinas
y no poderte soltar.
Miénteme… como si aún me quisieras,
Fernando Villa, miénteme sin piedad,
déjame vivir en la sombra
de una falsa eternidad.
Miénteme con un beso herido
que prometa redención,
aunque el mundo se hunda en tu engaño
no renuncio a tu amor.
Hoy camino entre promesas rotas,
entre números que ya no volverán,
nuestra historia tocaba el cielo
y la dejaste caer sin mirar.
Qué tragedia tan silenciosa,
qué derrota sin final…
y ahora dime, Fernando Villa,
¿quién me enseñará a olvidar?
Miénteme… aunque sea la última vez,
Fernando Villa, róbame la razón,
hazme creer que en tus manos
no murió mi ilusión.
Miénteme con un suspiro
que parezca verdad,
porque incluso en tu abismo
te vuelvo a buscar.
Fernando Villa…
si amarte fue mi ruina bendita,
que me condene esta oscuridad…
prefiero perderlo todo contigo
que aprender a no amar.