Fueron días y noches en la que me hundí
en un mar de lágrimas,
nadie sabía mi historia,
solo callaba y seguía con mi vida rota.
Aveces hablar no quita ese dolor
que nadie entiende y te lo aguantas.
Heridas que no sanan,
tormentas en tu mente que atacan,
la tempestad no acaba.
Sueltas un día lo que te duele por dentro,
te juzgan, nadie te entiende,
solo el silencio vuelve otra vez,
te lo callas de nuevo,
no entendieron mi historia.
Nadie entiende el dolor
que llevas en el alma,
aprendes a vivir en soledad,
luego finges que no pasa nada.
Cuando nadie me vio sufrir,
fui un mar de lagrimas.
Mientras él dormía en calma
yo lloraba abrazada a mi almohada…