Intro con percusión lenta, el sonido de una máquina de escribir y estática de televisión)
(Hablado con voz firme)
Usando el libre albedrío...
Despertando la lógica en la conciencia.
Para las futuras generaciones,
esta es la verdad sin anestesia.
Verso 1 (Ritmo medio, el bajo empieza a marcar el pulso)
Miran al cielo buscando respuestas,
mientras los imperios calculan sus apuestas.
Tiembla la tierra en el suelo caribeño,
doble zarpazo que despierta del sueño.
¿Fuerza divina o la mano del humano?
Ego y codicia destruyendo al hermano.
Para las bombas no existen retrasos,
billones de dólares abriendo los pasos,
pero si el pueblo se ahoga en el llanto,
la burocracia se viste de espanto.
Coro (Entra el ritmo pegajoso, explosivo, bailable y melódico)
¡Ay, cómo rompe el corazón, ver este mundo al revés!
Se gasta en la guerra lo que cura la escasez.
Mueven portaaviones en cuestión de segundos,
pero tardan décadas en sanar al mundo.
¡Ay, cómo rompe el corazón, la hipocresía del poder!
Prefieren destruir para volver a vender,
prefieren destruir para volver a vender...
Verso 2 (Ritmo más rápido, estilo mambo-rap, directo al grano)
Una prensa mediática vendiendo pantallas,
ocultando los hilos, tapando batallas.
Mantienen al pueblo distraído en consumo,
vendiendo promesas hechas de humo.
¡Ey, señor periodista! Cambie la libreta,
por un solo día sea fiel al planeta.
Ejerza su labor con verdad y decencia,
sea neutral, no le venda a la audiencia.
Muestre las casas que ya están prefabricadas,
que podrían salvar a la gente olvidada.
La ONU da discursos, la ONG calcula,
mientras la maldad en el banco se acumula.
Coro (El ritmo se intensifica, los vientos suenan fuertes y pegajosos)
¡Ay, cómo rompe el corazón, ver este mundo al revés!
Se gasta en la guerra lo que cura la escasez.
Mueven portaaviones en cuestión de segundos,
pero tardan décadas en sanar al mundo.
¡Ay, cómo rompe el corazón, la hipocresía del poder!
Prefieren destruir para volver a vender...
Puente (El ritmo baja, se vuelve místico, solo piano y percusión suave)
Pero el libre albedrío no se puede amarrar,
la lógica propia no la van a callar.
Si la fuerza militar se volviera hermandad,
Venezuela y el mundo verían la claridad.
Menos discursos en Nueva York,
más soluciones, más corazón.
Outro (Vuelve el coro con toda la fuerza bailable y va apagándose poco a poco)
Para los hijos de mis hijos... conciencia.
Para los pueblos del mañana... resistencia.
Prensa neutral por un día... sinceridad.
Que la tecnología construya... la humanidad.
(Sonido de un latido de corazón que se funde con el tambor final)
¡Que se quede sembrado en tu memoria