Que Ruede la Noche (Zona de Silencio)
(Intro – hablado)
En la calle no todos ganan…
a veces solo sobrevives…
Borá…
(Verso 1)
Por las calles de Zaragoza
se puso caliente la cosa,
porque ya están bien infestados
de gente cricosa.
Ah raza tan paletosa,
hablar de la gente y gozarla,
disfrutan cuando se alborota
la noche en la charla.
Se siente pesado el aire en la colonia,
miradas frías, nadie confía en la zona.
No es película, aquí todo es real,
cada esquina puede cambiar lo normal.
Caminos marcados por historias calladas,
vidas que aprenden a estar blindadas.
No hay héroes, solo gente luchando,
con el corazón duro, siempre avanzando.
El respeto se gana con hechos, no voz,
y el miedo se esconde cuando aprieta el sol.
Aprendí temprano que aquí no hay descanso,
si te distraes un segundo… pierdes el paso.
(Pre-Coro)
Hablan, hablan,
pero no me dan la mano,
se les rompe la voz
cuando me ven parado.
Y aunque todo se ponga oscuro en el camino,
sigo firme aunque cambie el destino.
Porque en la vida no hay manual ni regreso,
solo decisiones con peso y exceso.
(Coro)
Que ruede la noche,
que ruede la noche,
yo sigo de pie.
Zona de silencio,
nadie dice nada,
pero la mirada siempre va cargada.
Que ruede la noche,
que ruede la noche,
no me van a ver caer.
Entre sombras camina la verdad,
sobrevivir es la única lealtad.
(Verso 2)
Prestame la pipa hermano,
pa' echarle una roca,
que se haga el charcote
mientras el humo brota.
Como quiera a mí no me importa
que ande de boca en boca,
así ha sido mi vida
junto con toda mi flota.
Aunque hablen a mis espaldas,
sigo firme en el camino,
no me tumban los rumores
ni el veneno del vecino.
Cada paso que doy
lo respaldo con mi destino,
porque el respeto se gana,
no se compra ni se vino.
Traigo cicatrices
que la calle fue marcando,
pero nunca bajé la frente,
siempre seguí luchando.
Mientras unos critican,
yo sigo caminando,
porque el tiempo pone a todos
en el lugar que va tocando.
Noches largas con la mente despierta,
la calle te prueba cuando menos lo esperas.
Amigos se van, otros cambian la cara,
y la confianza se vuelve rara.
Aprendí que el tiempo no perdona errores,
y que el silencio a veces vale mejores.
No todo lo que brilla tiene intención,
hay luces que ciegan la dirección.
Sigo mi ruta sin perder la calma,
aunque a veces se me canse el alma.
Porque el que se rinde pierde su historia,
y el que resiste construye memoria.
(Puente)
Y si me miran de lejos
que aprendan del silencio,
yo cargué con la esquina
sin pedir ni un remedio.
Lo que dicen de mí
se lo lleva el viento,
yo me quedo en lo mío,
duro, firme, entero.
(Coro Final)
Que ruede la noche,
que ruede la noche,
yo sigo de pie.
Zona de silencio,
nadie dice nada,
pero la mirada siempre va cargada.
Que ruede la noche,
que ruede la noche,
no me van a ver caer.
Entre sombras camina la verdad,
sobrevivir es la única lealtad.
(Outro – hablado)
No es gloria…
es supervivencia…
Borá…