Verso 1
Aprendí a frenar un poco el ruido,
a escuchar lo que late acá adentro,
ya no corro atrás del viento
si lo que busco lo tengo en mi pecho.
Las noches ya no pesan tanto,
no hay fantasmas pidiendo perdón,
hay un fuego manso en la sangre
que me calma, que me da razón.
Pre-Estribillo
Y entendí que no todo es pelea,
que ganar no siempre es gritar,
hay batallas que se vencen
simplemente aprendiendo a amar.
Estribillo
Qué bien se siente estar en paz,
caminar sin miedo, sin mirar atrás,
con el corazón lleno de amor,
con mi hija marcando el compás.
La familia es mi religión,
mi refugio contra cualquier tempestad,
si todo tiembla allá afuera,
acá adentro no se cae nada más.
Verso 2
Ya no me asusta el silencio,
me hice amigo de la soledad,
porque cuando vuelvo a casa
hay dos brazos que me saben esperar.
No necesito tantas promesas,
ni banderas que quieran mandar,
mi revolución es sencilla:
cuidar lo que no se puede comprar.
Pre-Estribillo
Que el mundo siga con su locura,
yo elegí otra velocidad,
hay verdades que no hacen ruido
pero te enseñan a respirar.
Estribillo
Qué bien se siente estar en paz,
caminar sin miedo, sin mirar atrás,
con el corazón lleno de amor,
con mi hija marcando el compás.
La familia es mi religión,
mi refugio contra cualquier tempestad,
si todo tiembla allá afuera,
acá adentro no se cae nada más.
Puente
Y si la ruta se pone oscura,
si la fe se quiere apagar,
me alcanza con verla dormir
para volverme a levantar.
Estribillo final (más intenso)
Qué bien se siente estar en paz,
aunque el mundo no quiera aflojar,
yo me planto firme en lo simple,
en lo que no se puede comprar.
La familia es mi revolución,
mi verdad, mi lugar, mi hogar,
no necesito nada más fuerte
que este amor para no caer jamás.