

Prompt / Lyrics
Yo nací entre sombras, cargando cadenas, la calle me hablaba con voces ajenas. Dolor en la piel, traición en la vena, pero el ashe me llamó, me cambió la condena. Elegguá primero, niño travieso, me abrió los caminos, me quitó el peso. Me enseñó que la vida no es solo tropiezo, que cada puerta cerrada guarda un regreso. Changó rugió con trueno en la noche, me dio su machete, me dio su reproche. Me dijo: “La rabia no es solo derroche, es fuego que limpia, justicia que broche.” Oshún me abrazó con oro y dulzura, me enseñó que el amor también es armadura. Que hasta en la herida florece ternura, que la belleza resiste, que la fe perdura. Yemayá, madre inmensa, océano eterno, me mostró que el dolor también es gobierno. Que cada tormenta me hace más interno, que soy hijo del agua, del mundo moderno. Obatalá bajó con su manto blanco, me dio serenidad, me dio un arranque. Me enseñó que la calma no es nunca un quebranto, que la mente serena construye su canto. Oggún forjó mi hierro, mi piel resistente, martillo y machete, espíritu ardiente. Me dijo: “Tu lucha será permanente, pero en cada batalla serás diferente.” Oyá sopló vientos, cambió mi destino, me enseñó que la muerte también es camino. Que cada final abre un nuevo signo, que el cambio es eterno, que soy peregrino. Hoy mi rap es ritual, mi palabra es fuego, del caos al orden, del miedo al sosiego. La fe me sostuvo, la calle es testigo, cambié mi existencia, me hice conmigo. Soy hijo del polvo, del mito y la raza, mi voz es machete, mi verso es amenaza. De sombra a luz, de herida a esperanza, soy mito viviente, soy fuerza que avanza. Rap yoruba, ashe que se expande, mi vida cambió, mi fuego no se apaga. De sombra a luz, de herida a esperanza, soy mito viviente, soy fuerza que manda.
Tags
rap, hip hop, male
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No
12/20/2025