(verso 1 )
Te vi llegar entre la gente
y el mundo se detuvo sin razón.
Una mirada fue suficiente
para alterarme el corazón.
Tu risa sonó como un milagro,
y el tiempo decidió ceder.
Sin saber tu nombre, ya pensaba
cómo sería envejecer.
(Verso 2)
Tus ojos eran dos cometas,
dibujando luz en mi café.
Tus palabras, notas incompletas,
que mi alma quiso entender.
Nos cruzamos sin querer un lunes,
y el reloj no lo registró.
Pero algo dentro mío dijo:
“Esto es lo que siempre esperó”.
(Coro)
Desde ese primer instante,
todo fue tan diferente.
No sabía que alguien antes
ya habitaba en mi mente.
Tu voz se volvió refugio,
tu presencia, mi canción.
Fue amor a primera vista…
y primera conexión.
(Verso 3)
Recuerdo cómo me reí sin pausa,
aunque no dijiste nada especial.
Tus gestos eran una danza
que calmaba mi ansiedad.
Nunca supe cómo fue tan fácil,
cómo encajamos sin presión.
Tal vez era el universo
susurrándome: “es tu amor”.
(Coro)
Desde ese primer instante,
todo fue tan diferente.
No sabía que alguien antes
ya habitaba en mi mente.
Tu voz se volvió refugio,
tu presencia, mi canción.
Fue amor a primera vista…
y primera conexión.
(Puente)
No fue magia ni un cuento perfecto,
pero sí fue verdad desde el primer gesto.
Y aunque el tiempo cambie nuestra dirección,
yo guardo ese instante en mi corazón.
(Coro final)
Desde ese primer instante,
supe que eras diferente.
Fuiste rayo entre la calma,
tormenta dulce y evidente.
Tu voz fue mi refugio,
tu mirada, mi canción.
Amor a primera vista…
primera revolución.