Verso 1]
Un veintisiete de enero nació,
del dos mil dos quedó la fecha marcada,
un muchacho alegre y muy respetado,
que siempre tenía una mano extendida.
Le gustaba cantar desde muy pequeño,
y su talento la gente admiraba,
donde llegaba se sentía el ambiente,
porque su sonrisa todo iluminaba.
Siempre elegante, bien combinado,
su Centenario brillaba en el pecho,
con porte firme y mirada sincera,
se ganó el cariño y el respeto.
[Coro]
Y hoy se escucha su nombre en el viento,
porque Pancho dejó grandes recuerdos,
en su Crown Victoria lo miraban pasar,
mientras saludaba a todo el pueblo.
Le gustaba rodar en su Can-Am,
disfrutando la vida a su manera,
veintitrés años bastaron para dejar,
una huella que jamás se borra entera.
[Verso 2]
Sus amigos recuerdan las canciones,
las reuniones y tantas aventuras,
porque nunca negó una palabra amable,
ni cuando él también tenía sus dudas.
Sembró cariño por todos lados,
sin esperar nada de recompensa,
era de esos que ayudan en silencio,
y dejan marca con su presencia.
[Coro]
Y hoy se escucha su nombre en el viento,
porque Pancho dejó grandes recuerdos,
en su Crown Victoria lo miraban pasar,
mientras saludaba a todo el pueblo.
Le gustaba rodar en su Can-Am,
disfrutando la vida a su manera,
veintitrés años bastaron para dejar,
una huella que jamás se borra entera.
[Puente]
Primero de febrero del veinticinco,
llegó una noticia difícil de aceptar,
su familia se encontraba de viaje,
y el dolor los hizo llorar.
Su madre lo recuerda cada día,
su padre lo lleva en el corazón,
sus hermanos y hermana lo extrañan,
pero conservan su amor y su inspiración.
[Solo de guitarra]
(Requinto melancólico)
[Coro Final]
Y hoy se escucha su nombre en el viento,
porque Pancho dejó grandes recuerdos,
su voz sigue viva en cada canción,
aunque ya no lo tengamos aquí cerca.
Siempre elegante, noble y sincero,
así lo recuerdan quienes lo amaron,
porque las personas que siembran bondad,
nunca se van, solo cambian de lado.