(Intro - Requinto y Guitarra Base con bajo marcado)
(Verso 1: Presentación y el Origen)
En el jale de Lunes a viernes, la rutina nos tenía abrumados.
Pero la clave no era el sueldo, sino el escape que habíamos planeado.
Éramos tres almas cansadas, en cubículos grises, sin luz,
Pero el reloj del viernes, ese sí que nos daba la cruz.
Está Don cuerudo , el de los números, serio y callado en el día,
También Guatin el de logística, con su eterna melancolía.
Y luego llego yo, El Gallo, que les trae la medicina.
Una amistad forjada a base de bongasos y una esperanza clandestina.
(Coro - Más fuerza en el bajo y armonías vocales)
Llegó el viernes, la hora cero, ya tronaron los dedos.
La misma guarida de siempre, lejos de cualquier miedo.
El ritual empieza, la mesa, las frías, el humo denso no puede faltar.
Aquí se quita el traje y con el bogaso pensamos en ascenso.
No hablo de subir de puesto, compadre, hablo de un futuro real
(Verso 2: El Desahogo y la Weed)
El cuerudo saca la bolsa, verde y con aroma a campo,
Guatin prepara el blunt, dice que para elevar el rango.
La primera bocanada siempre en silencio, puro respeto,
Un respiro profundo que borra el estrés y el disquete
De cómo el mundo nos aprieta y qué tan lejos nos quiere ver.
"¿Y si abrimos un negocio?" dice el Guatin con la mirada perdida,
"Un bar, o una constructora," responde el cuerudo , con la mente prendida.
(Coro - Con más sentimiento y el requinto adornando)
Llegó el viernes, la hora cero, ya tronaron los dedos.
La misma guarida de siempre, lejos de cualquier miedo.
El ritual empieza, la mesa, las frías, el humo denso no puede faltar.
Aquí se quita el traje y con el bongaso pensamos en ascenso.
No hablo de subir de puesto, compadre, hablo de un futuro real.
(Puente - Baja la intensidad, solo voz y requinto melancólico)
Entre el humo y la neblina se aclaran las ideas,
Dejamos de ser empleados para ser arquitectos de nuestras proezas.
Sabemos que es duro el camino,
Pero tres cabezas pensando son más fuertes que una mala jugada.
"Una más para la suerte," dice el cuerudo sonriendo con calma,
La amistad es el motor, y la fe, lo que le da alma.
(Coro - Última repetición con toda la energía)
Llegó el viernes, la hora cero, ya tronaron los dedos.
En la misma guarida de siempre, lejos de cualquier miedo.
El ritual empieza , la mesa, las frías, el humo denso no puede faltar
Aquí se quita el traje, y con el bongaso pensamos en ascenso.
No hablo de subir de puesto, compadre, hablo de un futuro real
(Outro - Desvanecimiento con requinto principal y rasgueo lento)
Y así se va la semana...
Con planes en el aire...
Los tres, listos para volver a empezar.
Hasta el próximo viernes.
Puro Tumbado.