(Verso 1)
El caos se siente en cada esquina de Shibuya
la vieja invoca un alma que no hay nadie que destruya.
"¡Traigan al muerto!", el nieto sirve de envase
pero no sabían que el lobo no permite que lo amansen.
El cuerpo se transforma, la sangre se calienta
Toji ha regresado y nadie se dio cuenta.
Sin energía maldita, puro instinto y puro acero
rompiendo las reglas del mundo hechicero.
(Pre-Coro)
Dagon cayó en su propio dominio
ante el hombre que no tuvo patrocinio.
Ahora el destino mueve sus piezas de ajedrez
padre e hijo se encuentran por primera vez.
(Coro)
¡Corran! El fantasma del pasado despertó
la técnica de la vieja se le descontroló.
No es un títere, es un rayo en la tormenta
Toji Zenin está pasando la cuenta.
Entre sombras y cortes, el choque se siente
Megumi resiste, pero él es diferente.
(Verso 2)
Toji lo lanza, lo saca del edificio
Megumi prepara su último sacrificio.
Sombras y perros, pero él es más veloz
la fuerza de un hombre que no necesita a un Dios.
Lo acorrala en el callejón, el silencio se apodera
la voluntad del padre es la que ahora impera.
Se detiene el tiempo, se detiene el dolor
el cazador reconoce a su propio heredero.
(Clímax - Diálogo)
(La música baja de golpe, solo un pulso oscuro)
Toji se detiene, lo mira fijamente...
Toji: "Oye, niño... ¿cómo te llamas?"
Megumi: "Fushiguro..."
(Una sonrisa ligera aparece en el rostro del muerto)
Toji: "Conque no eres un Zenin, ¿eh?... Eso es bueno."
(Outro)
Y con su propia mano, el ciclo terminó
para que su hijo viva, él mismo se borró.
Se fue como vino, sin dejar ni una huella
bajo las luces rojas de una Shibuya que destella.
Fushiguro... eso es bueno.