Me juraste que eras mía,
que no había nadie más en tu vida,
pero detrás de cada beso
se escondía tu mentira.
Decías que era un secreto,
que nuestro amor era discreto,
pero tus ojos hablaban
de un engaño perfecto.
Ahora entiendo tus silencios,
las llamadas tarde en la noche,
las excusas sin sentido
que usabas como un broche.
Sin aviso, te fuiste sin razón,
dejaste frío el corazón,
una historia escrita en traición,
ya no queda redención.
Tu engaño fue mi prisión,
me perdí en la ilusión,
fuiste sombra en mi canción,
sin aviso, sin compasión.
Yo aposté por lo sincero,
tú jugaste con mi tiempo,
cada caricia era un reto
para ocultar lo que siento.
¿Quién era ella? ¿Desde cuándo?
No preguntaré más, ya no aguanto.
Solo queda este vacío,
y un corazón desgastado.
Tantas noches esperando,
mientras tú andabas fallando,
yo pintaba un futuro contigo
y tú borrando...
Sin aviso, te fuiste sin razón,
dejaste frío el corazón,
una historia escrita en traición,
ya no queda redención.
Tu engaño fue mi prisión,
me perdí en la ilusión,
fuiste sombra en mi canción,
sin aviso, sin compasión.
Ahora bailas en la niebla,
mientras yo limpio mis penas.
Tu secreto fue la escena
de una actriz que no se frena.
Ya no quiero tu perdón,
ni promesas sin razón.
Lo que dolió fue tu traición…
pero salí sin un raspón.