Papá, te fuiste y me dejaste un silencio que grita,
una silla vacía, una charla que se quita.
Tu risa era fuego, tu mirada una canción,
pero a veces te escondías dentro de tu corazón.
Recuerdo tus cafés, sábado en el bar,
tu mundo era sencillo, y aún así espectacular.
El rey del ejercicio en casa, con humor tan peculiar,
nos enseñaste que el amor también puede ser muscular.
[Estribillo – Rock suave cantadndo
Y ahora extraño tu voz, tus pasos, tus abrazos,
caminar contigo, reír entre los lazos.
Volver a ese día en que llegaste desde lejos,
con una maleta llena de dulces y reflejos.
Porque aunque ya no estés, sigues en mi piel,
te busco en el viento, en cada amanecer.
Y daría lo que fuera por volverte a tener,
aunque solo fuera un rato… volver a creer.
[Verso 2 – Rap con más fuerza emocional]
Tú, que en carne de pollo hacías arte con las manos,
pero el verdadero arte fue criarnos como humanos.
A veces tan callado, tan difícil de leer,
pero tu forma de querer… nadie la va a entender.
Te extraño, viejo, más de lo que puedo decir,
hay días que me rompo solo por sobrevivir.
Caminar sin ti es andar en la sombra,
todo me recuerda a ti, aunque el mundo no lo nombra.
[Estribillo – Rock suave con más intensidad]
Y ahora extraño tu voz, tus pasos, tus abrazos,
caminar contigo, reír entre los lazos.
Volver a ese día en que llegaste desde lejos,
con una maleta llena de dulces y reflejos.
Porque aunque ya no estés, sigues en mi piel,
te busco en el viento, en cada amanecer.
Y daría lo que fuera por volverte a tener,
aunque solo fuera un rato… volver a creer.
[Puente – Voz suave, íntima]
No hay bar, no hay café, que sepa igual sin ti,
las charlas se murieron, las risas se fueron ahí.
Pero cierro los ojos… y estás, lo juro,
en cada dulce que dejaste, en mi futuro.
[Final – Estribillo más suave, acústico si se quiere]
Y ahora extraño tu voz, tus pasos, tus abrazos,
caminar contigo, reír entre los lazos.
Volver a ese día en que llegaste desde lejos,
con una maleta llena de dulces y reflejos…