Te encontré sin buscar, sin saber qué hacer,
te quedaste despacio, sin querer.
Hubo días de miedo, días sin voz,
pero nunca aprendimos a soltarnos los dos.
Entre tantas vueltas, siempre volvés,
cuando todo se rompe, sos mi después.
No es casualidad que sigas acá,
siempre fuimos más fuerte que el mal.
Y cuando me mirás
se me ordena el corazón,
se me cae el orgullo,
se me escapa la razón.
Y no nos soltamos, no,
aunque dolió más de una vez.
Hoy estamos mejor,
y se nota en la piel.
No prometo el cielo ni el mar,
solo quedarme y no escapar.
Si el amor es esto que sos vos,
yo me quedo, me quedo con los dos.
Me gusta tu forma de estar,
cuando todo parece pesar.
No sos perfecta, yo tampoco,
pero juntos valemos el doble, un poco.
Pasamos tormentas sin avisar,
y aun así elegimos regresar.
Hoy el presente nos queda bien,
y no lo cambio por nada también.
Y si el mundo se cae atrás,
yo te busco una vez más.
Si me pierdo, si dudo,
tu abrazo me vuelve a encontrar.
Y no nos soltamos, no,
aunque dolió más de una vez.
Hoy estamos mejor,
y se nota en la piel.
No prometo el cielo ni el mar,
solo quedarme y no escapar.
Si el amor es esto que sos vos,
yo me quedo, me quedo con los dos.
Y si mañana vuelve el miedo,
yo me quedo igual.
Porque aprendí que lo nuestro
no se deja escapar.
Y no nos soltamos, amor,
porque nunca fue opción perder.
Hoy estamos mejor,
y por fin se nos ve.
Si me preguntan qué elegí,
te señalo sin explicar.
Porque amarte así, sin huir,
es la mejor forma de estar