Año de dos mil dies y ocho presente lo tengo yo
Ocho de septiembre negro,la desgracia comenzó
En Jesús María el pueblo de luto se presentó
Oswaldo apenas cumplía diez y ocho años de edad día cuatro de septiembre de sueños y libertad
Pero la envidia acechaba, vestida de lealtad
Aquel que apodaban el gallo al que Oswaldo le dió hogar
Aquel que comió en su mesa y asta techo fue a encontrar
Pago con vil traición lo que no podra borrar
Aprovecharon el tiempo que el joven solo quedó
Llegaron esos malandros,la puerta el miedo cruzó
Y de su propia morada a la fuerza se lo llevó
Dos meses de incertidumbre,de rezos ,de dolor
Asta que en rincón de romos se confirmo lo peor
Dos cuerpos abandonados bajo el sol abrasador
Con con huellas de tortura ,que al alma ase estremecer
Era el cuerpo de mi hijo, que no volvimos a ver
Justicia pide la sangre,que no se debe perder
El destino cobra cuentas , no se piensen escapar
Dos ya bajaron al pozo, no pudieron ni hablar
Otro cumple cuarenta años tras las rejas de un penal
Pero el amigo traidor ,al que la mano Oswaldo le dió sigue libre por las calles, aunque el alma ya perdió
Que sepa que la justicia, todavía no se acabó
Vuela ,vuela pajarillo por todo Aguascalientes dile
A Oswaldo que su madre lo lleva siempre presente
Que aunque el gallo lo traicionó, la verdad
No sé nos miente ya con esta me despido, de Jesús María me boy
Por el hijo que perdieron
Este corrido aquí doy...