Dieciséis años caminando junto a ti,
y todavía siento mariposas al verte sonreír.
Entre días buenos y tormentas por pasar,
tu mano siempre fue mi hogar.
Amor mío, compañero de verdad,
hemos escrito nuestra historia sin mirar atrás.
Dieciséis años y aún te vuelvo a elegir,
porque contigo aprendí lo que es vivir.
Tus abrazos curan todo mi dolor,
tu mirada sigue siendo mi canción.
Aunque el tiempo cambie todo alrededor,
lo nuestro late fuerte en el corazón.
Recuerdo cada sueño que construimos tú y yo,
las noches sin dormir, las risas y el amor.
Cada cicatriz nos hizo más fuertes al final,
y contigo quiero la eternidad.
Amor mío, compañero de verdad,
hemos escrito nuestra historia sin mirar atrás.
Dieciséis años y aún te vuelvo a elegir,
porque contigo aprendí lo que es vivir.
Si volviera a empezar, te buscaría otra vez,
porque mi destino siempre lleva tu piel.
Y aunque pasen los años y cambie la estación,
siempre serás el dueño de mi corazón.