Verso 1
Hubo días en que el intento
me pesaba más que el sol,
parado al borde del “me rindo”,
sin respuestas, sin calor.
Vi caer tantos proyectos
como plumas bajo lluvia,
justo cuando los apoyos
se alejaban sin disculpa.
Pre-Coro 1
Pero en esas madrugadas
donde solo hay que seguir,
descubrí que en mi vacío
todavía había raíz.
Coro
Tú no eres tus fracasos,
ni tu cuenta en cero hoy,
ni las noches en que sientes
que no puedes con los dos.
Eres aire tras la tormenta,
eres fuego por crear,
eres alma que en el caos
sigue a punto de cantar.
Créelo: soltar a veces
es la forma de subir—
en cada final se esconde
un comienzo por abrir.
Verso 2
Entre el miedo al “qué me espera”,
entre el “no me va a alcanzar”,
entre promesas caídas
y el cansancio de luchar,
regresé a los simples gestos
que la sombra no robó:
un abrazo en la mañana,
la risa de mi amor.
Pre-Coro 2
Chispas dentro de las ruinas,
pequeños milagros luz,
como si el universo
susurrara “aún estás tú”.
Coro
Tú no eres tus bolsillos
ni los “otra vez empezar”,
ni ese intento que no salió
como lo planeaste ya.
Eres aire tras la tormenta,
obra que se va a escribir,
eres corazón que late
aunque quiera desistir.
Créelo: dejar que caiga
no es rendirse ni huir—
cada vez que tocas fondo
se acomoda el porvenir.
Puente
Si hoy te paras en las brasas
de la vida que se fue,
y el silencio de tu cuarto
pesa más de lo que ves,
no confundas la ruptura
con llegar a la estación,
es la cáscara rompiéndose
para darle alas al corazón.
Tag
Los comienzos se disfrazan
de caer y de perder,
esa grieta en tu relato
es espacio para nacer.
Coro final
Que estos versos sean faro
si no encuentras dirección,
que esta melodía te abrace
cuando falte respiración.
No eres lo peor que hiciste,
eres fuerza de seguir,
eres el “sí” que resucita
lo que diste por morir.
Créelo: la próxima página
está lista para ti,
y algún día verás el cierre
como el paso a un nuevo sí.
Outro
Cuando todo se desarme
y no sepas dónde ir,
toma aire y recuerda
que aún te queda por vivir.
Eres aire tras la tormenta,
eres fuego por sentir—
y la vida está contigo
mientras vuelves a surgir.