Verso 1
No me preguntes cómo ni cuándo
que mi alma entera se fue tras de ti.
Yo que por el mundo iba caminando
sin norte, sin sueño, sin saber vivir.
Pero tus ojos, luceros de mayo,
partieron mi sombra con un solo rayo.
Verso 2
Te vi de lejos y el pecho dio un salto,
se me olvidó hasta cómo respirar.
Si el cielo es azul y el cerro es tan alto,
más grande es la dicha de verte pasar.
No quiero tesoros, ni plata, ni oro,
tú eres la joya que tanto yo adoro.
Coro (Con toda la fuerza y sentimiento)
¡Ay, amor! Que me queme el alma,
que me falte el aire si no estás aquí.
Tú eres mi calma, mi grito y mi palma,
la nota más dulce que nunca escribí.
¡Que retumben con fuerza las cuerdas, vida mía!
Que sepa este mundo que ya eres mi guía.
Si el destino es quererte, me muero de suerte,
¡porque solo vivo para amarte a ti!
(Interludio: Zapateado suave y solo de violín romántico)
Verso 3
Si un día el camino se pone espinoso,
no temas, mi cielo, yo te he de cuidar.
Con un mariachi de canto armonioso
toda tu tristeza la voy a espantar.
Porque este amor es de fibra y de casta,
con una mirada tuya... ¡me basta!
Coro (Repetir con coros de fondo en armonía)
¡Ay, amor! Que me queme el alma,
que me falte el aire si no estás aquí.
Tú eres mi calma, mi grito y mi palma,
la nota más dulce que nunca escribí.
¡Que retumben con fuerza las cuerdas, vida mía!
Que sepa este mundo que ya eres mi guía.
Si el destino es quererte, me muero de suerte,
¡porque solo vivo para amarte a ti!
Cierre (Lento y solemne)
Para amarte a ti...
Desde el alma...
¡Hasta el fin!
(Final: Un último golpe seco de guitarrón y trompeta)