

Prompt / Lyrics
Vi por primera vez en la esquina de Fremont, arrastrando un viejo carrito gastado por el tiempo. Sus zapatos rotos gritaban historias más fuertes que la ciudad, cada paso levantaba esperanza… y también dolor. La gente lo miraba con pena, algunos con desprecio, otros simplemente pasaban como si no fuera nada. Como si andar sin rumbo lo hiciera perder la razón, o lo convirtiera en ruina… en sombra sin voz. Pero a él no le importaba… Sonreía con el viento, saludaba a los pájaros, y en medio del ruido vivía en su propio mundo. Cantaba con la mañana como si no existiera el miedo, como si el peso de la vida no tocara su cuerpo. Lo vi detenerse cerca, a unos pasos de mí, para compartir un pedazo de pan duro… viejo… pero suyo. Un perro callejero lo comió, y él se echó a reír, como si la vida le hubiera servido un banquete de rey. No todos los que vagan están perdidos… algunos solo eligen ser libres Y entonces entendí… Quizás él tenía más que todos los que corremos detrás del tiempo y sus reglas sin saber por qué. No todos los que vagan están perdidos, algunos cargan mundos enteros en lo que no sabemos ver. Libertad en un bolsillo, amor en un pedazo de pan… Tal vez somos nosotros los que nos perdimos al final. No todos los que vagan están perdidos… algunos solo eligen ser libres
Tags
Indie folk acústico, guitarra suave, tempo lento, voz femenina íntima y emocional, estilo storytelling minimalista
3:54
No
3/28/2026