Te sentí en mi alma antes de llegar,
un suspiro dulce, tan celestial.
Fuiste un susurro del mismo amor,
mi bebé cometa, mi rayo de sol.
Vuelas alto, más allá del dolor,
mi pedacito de luz, mi canción.
Aunque no estés en mis brazos hoy,
te abrazo en cada rincón del corazón.
Tu nombre vive en el amanecer,
en cada estrella que vuelve a nacer.
Eres eterno, puro y sin fin,
mi cometa en el cielo, tan dentro de mí
Vuelas alto, más allá del dolor,
mi pedacito de luz, mi canción.
Aunque no estés en mis brazos hoy,
te abrazo en cada rincón del corazón.
Y cuando miro al cielo, sé que estás,
guiando mis pasos en paz.
Tu amor me toca sin hablar…
mi bebé cometa, mi verdad.
Vuela alto, mi ángel, mi sol,
mi cometa brillante, mi amor.
Aquí en mi pecho te voy a guardar…
hasta que te vuelva a encontrar.