En esta noche, la novena se va,
Un eco de ausencia, en la familia quedará.
Franck y Tatiana, sus nombres alzar,
Dos almas que juntas quisieron volar.
La casa los siente, sus risas, su luz,
Un nudo en la garganta, una pesada cruz.
Pero el amor no se acaba aquí, no,
Se queda en el aire, en cada latido,
En el recuerdo que el tiempo anidó,
Un pacto de almas, jamás dividido.
Descansen en paz, su viaje cumplió,
Su legado de vida en dos hijos quedó.
Mamá y papá, con el alma partida,
Recuerdan sus pasos, cada despedida.
La foto en la mesa, la voz que se fue,
Un hueco en el pecho que nunca se ve.
Mas la fuerza del cielo les da su sostén,
Sabiendo que un día, los verán otra vez.
Porque el amor no se acaba aquí, no,
Se queda en el aire, en cada latido,
En el recuerdo que el tiempo anidó,
Un pacto de almas, jamás dividido.
Descansen en paz, su viaje cumplió,
Su legado de vida en dos hijos quedó.
Sus niños, la herencia, su voz y su andar,
En cada sonrisa, los pueden hallar.
Por ellos la fuerza, por ellos seguir,
La llama que Franck y Tatiana han de vivir.
Oración que sube, un rezo final,
Por el alma que vuela, sin tiempo ni mal.
Y es que el amor no se acaba aquí, no,
Se queda en el aire, en cada latido,
En el recuerdo que el tiempo anidó,
Un pacto de almas, jamás dividido.
Descansen en paz, su viaje cumplió,
Su legado de vida en dos hijos quedó.
Franck y Tatiana, no es un adiós,
Es un "hasta pronto", entre Dios y nosotros.
Su luz nos cobija, su amor brillará,
En cada mañana, por la eternidad.
Franck y Tatiana, descansen en paz.
Franck y Tatiana descansen en paz...