Mi amor, hoy te escribo con el aroma a café,
ese que despierta mis sentidos al verte.
No es solo la bebida lo que me hace vibrar,
es la promesa de un instante contigo,
donde el tiempo se detiene y solo existe el amar.
Eres la espuma dulce que suaviza mi día,
el calor que me envuelve en esta fría mañana.
En cada sorbo encuentro tu voz, tu alegría,
y en tus ojos, el reflejo de un amor que me sana.
Quisiera que cada cita fuera un café eterno,
hablando hasta que el alba nos encuentre sin querer.
Un tú y yo, un nosotros, en este amor tierno,
donde el "para siempre" empiece a florecer.
Tu amor es mi cafeína, mi combustible, mi guía,
la más exquisita taza que mi alma ha probado.
Por eso, mi vida, en esta simple melodía,
te entrego mi corazón, completamente enamorado.