Llegaste en un día cualquiera, sin avisar,
como una brisa suave sobre la mañana.
Con solo mirarme supiste descifrar
lo que mi corazón en silencio guardaba.
(Verso 2)
Tu risa es la luz que ilumina mi espacio,
el refugio perfecto en mitad de la tormenta.
Contigo todo se siente ligero y despacio,
como un poema que el alma sostiene.
(Coro)
Y si el mundo rueda sin dirección,
yo me quedo aquí, atrapado en tu voz.
Eres mi calma, mi dulce melodía,
el principio y el fin de mi poesía.
Amarte es tan fácil, tan natural,
un viaje sin prisa hacia lo eterno e infinito.
(Verso 3)
Me gusta el misterio que habita en tus ojos,
la forma en que buscas mi mano al caminar.
No hay miedos, no hay dudas, se borran los enojos,
cuando en un abrazo me vuelves a cuidar.
(Coro)
Y si el mundo rueda sin dirección,
yo me quedo aquí, atrapado en tu voz.
Eres mi calma, mi dulce melodía,
el principio y el fin de mi poesía.
Amarte es tan fácil, tan natural,
un viaje sin prisa hacia lo eterno e infinito.
(Puente)
Si el tiempo es un río que no se detiene,
yo quiero nadar a tu mismo ritmo.
No pido el futuro, me basta el presente,
porque estar a tu lado es estar en mi sitio.
(Coro - Con fuerza)
Y si el mundo rueda sin dirección,
yo me quedo aquí, atrapado en tu voz.
Eres mi calma, mi dulce melodía,
el principio y el fin de mi poesía.
Amarte es tan fácil, tan natural,
un viaje sin prisa hacia lo eterno e infinito...
(Outro - Suave)
Eterno e infinito...
Solo tú y yo, en este mismo instante.
Contigo, siempre contigo.