Solo y solito me eh quedado, esperando aquella señal que invite un verso.
Trato de reprimir toda mí naturaleza, todas mis inseguridades. A veces creo que lo logró, pero siempre fallo en un
buen día o en un cómo te va?
Muchos se olvidaron de mí, y el terror me invade en cada espera por una respuesta que no sea de compromiso.
Yo estoy solo,
sin nadie que me mire con la atención de aquella calandria que, posada a mí lado,
supimos abrazar juntos en la débil luz de esa tarde.
Quisiera más de vos.
Quiero aún más de mí,
sabiendo que, sin encontrar nada de vos,
ya no encontraré más nada en mí.