Cada día me cuesta más levantarme,
los minutos pesan como el metal.
La rutina me habla sin mirarme,
y la esperanza se esconde al final.
Camino lento por calles sin nombre,
con el alma pidiendo descansar.
Pero hay algo dentro que no se rompe,
aunque todo se quiera quebrar.
[Estribillo]
Y sigo, aunque cueste respirar,
aunque el mundo no quiera parar.
Cada paso es una forma de gritar,
que aún caído, puedo continuar.
Sigo, aunque duela despertar,
aunque el miedo me quiera ganar.
Porque vivir, aunque sea luchar,
es un fuego que no quiero apagar.
[Verso 2]
Hay mañanas que pesan mil tormentas,
y otras donde el sol se deja ver.
Las preguntas no siempre tienen respuesta,
pero a veces, callar es entender.
He perdido, he sangrado en el intento,
he dudado hasta de mi verdad.
Pero sigo, porque en cada momento,
también nace una oportunidad.
[Estribillo]
Y sigo, aunque cueste respirar,
aunque el mundo no quiera parar.
Cada paso es una forma de gritar,
que aún caído, puedo continuar.
Sigo, aunque duela despertar,
aunque el miedo me quiera ganar.
Porque vivir, aunque sea luchar,
es un fuego que no quiero apagar.
[Puente]
Y si un día no puedo más,
que me encuentre habiendo amado de verdad.
Con los ojos cansados, el alma en paz,
y el corazón… sin dejar de latir jamás.
[Cierre – Estribillo suave]
Sigo… aunque cueste respirar,
porque vivir…
es resistir…
y amar.
Aunque cueste, Mile Cossaurus