Ya no tengo mentiras para contar,
Mis amigos se me fueron.
Al parecer soy la única sobreviviente
abandonada en medio del desierto.
Quiero decirte que no soy tan mala persona,
Quizá testaruda, quizá orgullosa.
Pero entregarlo todo en una lucha tan injusta,
Te lo juro que no ha sido poca cosa.
Ni siquiera sé si agradezco despertar al nuevo día,
Otras veinticuatro horas para huir sin hallar puertas de salida.
Y aunque no encuentro la manera de terminar con el desastre,
He aprendido a caminar a pesar del tortuoso lastre.
Quiero decirte que no soy mala persona.
No te imagines que es fácil ir entre tropezones por este mundo tan sola.
A veces se me ocurre que quizá sea una broma,
Ver desde una vitrina como mi tiempo se deshoja.