[Verso 1]
Amarte fue como flor que germinó en mi pecho,
jazmín bendito, tu cariño era derecho.
Cada beso tuyo, destino bien marcado,
pero se quebró lo nuestro y quedé desangrado.
El tiempo se frenó, no corría ni la arena,
vivía en tu mirada, hoy sólo queda pena.
Quise salvarlo todo, pero no se pudo,
y aunque ya no estés, yo por dentro sigo mudo.
[Estribillo]
Perderte fue caer sin suelo ni horizonte,
abismo eterno, ya no miro el mismo monte.
Olvidarte… no puedo, te llevo tatuada,
como tinta en la piel, cicatriz que nunca sana.
[Verso 2]
Tuvimos un fuego que ardía sin medida,
pero el viento sopló, y se apagó la vida.
Tus ojos eran puzzle que yo nunca entendí,
y entre tantas piezas rotas, yo también me perdí.
Tu voz era mi calma, tu alma era mi abrigo,
hoy son puros recuerdos que me toman de castigo.
No te guardo rencor, sólo guardo tu fantasma,
y un corazón cansado que sin ti ya no se alcanza.
[Estribillo]
Perderte fue caer sin suelo ni horizonte,
abismo eterno, ya no miro el mismo monte.
Olvidarte… no puedo, te llevo tatuada,
como tinta en la piel, cicatriz que nunca sana.
[Puente] (voz más suave, suspiro, triste)
Sombras en mi cuarto, noches sin consuelo,
susurros de “te amo” todavía me dan celos.
Lloro por lo bajo pa’ que nadie note,
tu ausencia es un grito que en mi pecho no se esconde.
[Verso 3]
El ayer me amarra como fierro en la cadena,
quiero ir a buscarte, pero el miedo me condena.
Tal vez en otra vida, en otro camino,
serás mi destino y no este destino herido.
Si hay otro universo donde vuelva a verte,
ahí no existirá ni perderte ni perderme.
Por ahora soy humo, desvelo y botella,
y una luna que extraña a su estrella más bella.