Nací allá en Manzanillo, me llamo Aarón Alcaraz,
Sireno de aquel puerto, donde aprendí a navegar.
Mis padres se separaron, me fui pa’ Colima a estudiar,
Enfermero por las tardes, y en la noche a traficar.
Metanfetas en la bolsa, y la bata bien planchá’,
Poco a poco en el negocio, el respeto se me da.
En la 19 anduve, y ya ni me quiso hablar,
Me envolví con los billetes, no me supe regresar.
De socio con “El Mencho”, enemigo del Chapo Guzmán,
Me subí a una Italika, 150 pa’ quemar.
La furia del movimiento, la vida pa' traficar,
Pero en el Materno vi, a quien me haría cambiar.
Se llamaba la Jazmín, tapatía pa’ admirar,
Modelito de la escuela, me la traje sin pensar.
Nos casamos en mi tierra, todo empezó a mejorar,
Y una niña nos nació, que no se va a olvidar.
Asesina le pusimos, y a la escuela la mandé,
Le enseñaron las vocales, la A, la E y la E.
Pero la historia termina, con balazos sin porqué,
Aarón cayó entre chacales… y ya no volvió a nacer.
Así acaba este corrido, del que un día fue capitán,
De jeringas y paquetes, de la sierra hasta el volcán.
La vida cobra factura, no se puede escapar,
Y en Colima lo enterraron… al Aarón Alcaraz.