**Verso 1**
En la sombra de la noche,
cuando el miedo se hace voz,
he sentido tu presencia,
Dios, siempre estás en mi adiós.
Las lágrimas caen suaves,
como un río que no cesó,
y en la tormenta oscura,
tu luz me abrazó.
**Coro**
Las veces que me he caído,
Dios, siempre has estado aquí,
en el eco de mis gritos,
tu amor me vuelve a revivir.
Nunca me dejes solo,
en este viaje sin fin,
tu mano es mi refugio,
mi razón de existir.
**Verso 2**
En el silencio de la angustia,
cuando el alma quiere huir,
te encuentro en cada suspiro,
en el alba que va a venir.
Eres faro en la distancia,
compañero en mi dolor,
cada paso que he dado,
me acerca más a tu amor.
**Coro**
Las veces que me he caído,
Dios, siempre has estado aquí,
en el eco de mis gritos,
tu amor me vuelve a revivir.
Nunca me dejes solo,
en este viaje sin fin,
tu mano es mi refugio,
mi razón de existir.
**Puente**
Y aunque el camino sea largo,
y la carga pese en mi andar,
sé que en cada desvelo,
tu paz me vuelve a encontrar.
Eres mi luz en la niebla,
mi esperanza, mi razón,
en cada paso y caída,
te llevo en mi corazón.
**Coro**
Las veces que me he caído,
Dios, siempre has estado aquí,
en el eco de mis gritos,
tu amor me vuelve a revivir.
Nunca me dejes solo,
en este viaje sin fin,
tu mano es mi refugio,
mi razón de existir.
**Outro**
Dios, nunca me dejes solo,
en la sombra o en el sol,
tu amor es mi camino,
mi eterna salvación.