[Intro:instrumental suave]
[Verso 1]
No dejo el pecado por miedo al castigo,
no es por apariencia ni religión.
Es que Te amo, Padre, confío en Tu camino,
sé que Tú conoces mi corazón.
Como un hijo escucha la voz de su padre,
que le advierte para no sufrir,
Tus mandamientos no son cadenas,
son el refugio que cuida de mí.
[Coro]
Lo hago por amor, para agradarte,
porque Tú me amas primero a mí.
Bajo Tu cobertura quiero quedarme,
le cierro puertas al enemigo aquí.
Tu obediencia es vida, es protección,
en Tu presencia hay paz y dirección.
[Verso 2]
Cuando desobedezco cedo autoridad,
le doy permiso al dolor y al temor.
Pero al caminar conforme a Tu verdad,
permanezco cerca de Tu voz.
No es que Tú quieras verme limitado,
es que sabes lo que me hace bien.
Tus caminos guardan mi alma,
Tu luz me enseña a vivir de pie.
[Coro]
Lo hago por amor, para agradarte,
no por culpa ni obligación.
Obedezco porque soy Tu hijo,
porque me cubres con Tu protección.
En Tu voluntad descanso en paz,
le cierro puertas al mal, nada más.
[Verso 3]
Soy administrador de lo que me das,
mi vida, mis dones, mi canción.
Un día daré cuentas con gratitud,
de cómo cuidé lo que confiaste en mí, Señor.
[Coro final]
Lo hago por amor, Padre eterno,
porque Tú eres fiel y real.
Si Tú estás conmigo, lo tengo todo,
aunque no tenga riquezas material.
Tú eres mi provedor, y mi sustento,
mi refugio, mi paz, mi dirección.
[Outro:instrumental descendente]
La obediencia no pesa, el amor sostiene.
Todo es gracia.