Recuerdo esos ojos que a mí me miraban, en realidad siempre coqueteaban. No creo que era nada en serio, yo sé que solo jugabas, solo era una trampa para que yo pudiera caer en tus manos, eso solo era una trampa, solo para jugar y después de tus antojos poderme soltar, solo, solo era una trampa. Tú estabas jugando, tú me coqueteabas con tus ojos insinuaba, con tus ojos pretendías decirme que me amabas y que a mí me querías, solo eran mentiras, tú no me querías. Pero fíjate hoy, que aunque tú quieras provocarme, ya no puedes ni tocarme, que aunque tú quieras provocarme ahora ya, yo no puedo ni mirarte, te miro y no me afecta nada, te miro y no provocas nada. Te miro como a una piedra y no siento nada, porque con tus mentiras te convertiste en nada, porque con tus mentiras te convertiste en nada