[Intro]
Aparecen, desaparecen, puro humo en la esquina,
Fantasmas que lloriquean, su sombra es mi rutina.
Yo los veo, se deshacen, ni aguantan mi vitrina,
Calle es mi capilla, su miedo mi adrenalina.
[Verse 1]
Son reflejos de un espejo que nunca brilló,
Sus cuentos de grandeza, solo polvo quedó.
Mi lápiz es un sable, corta fino en la trama,
Ustedes solo ceniza en el fuego de mi llama.
Lloriqueos en el viento, sus gritos se disuelven,
Hablan de lealtad, pero sus actos se muerden.
Yo construyo catedrales con los bloques que tiran,
Ellos lloran en el lodo mientras mi nivel respiran.
[Chorus]
Fantasmeo, fantasmeo, se pierden en su eco,
Lloriqueando por la vida, su flow está hueco.
Fantasmeo, fantasmeo, ni su sombra respeto,
En mi ritmo se derriten, yo soy su amuleto.
[Verse 2]
Corre el reloj y su tiempo ya no suena,
Mis barras son el trueno que al cobarde encadena.
Se creen jefes, pero su reino es de arena,
Mientras yo soy montaña, su fuerza se despeina.
Tiran indirectas, yo las uso de escalera,
Subo más alto, su altura es pasajera.
Llanto en el beat, puro lodo en sus huellas,
Yo soy sol en el eclipse, apago sus estrellas.
[Bridge]
No me miren de frente, su mirada se quiebra,
Hablan de mi nombre, pero su voz no celebra.
Ellos juegan en el lodo, yo camino en la piedra,
Soy el eco en su mente, el miedo que los quema.
[Chorus]
Fantasmeo, fantasmeo, se pierden en su eco,
Lloriqueando por la vida, su flow está hueco.
[Verso]
Fantasmeando por la esquina, sombras sin espina,
lloriqueando en mi contra, ¿dónde está tu disciplina?
Soplones con doble caras, juegan sin baraja,
copias baratas que se parten con una mirada.
Son como eco en el túnel, solo ruido y aire,
yo soy el fuego en el monte, tú el humo que nadie baile.
La verdad se siente cruda, como golpe de martillo,
mi flow corta tan profundo, ni con cinta te cosillo.
[Estribillo]
Fantasmas y copias, lloriquean, no aportan,
doble caras se doblan, mientras mi barra corta.
Fantasmas y copias, lloriquean, no aportan,
doble caras se doblan, mientras mi barra corta.
[Verso 2]
¿Quién te dio permiso pa' tocar este terreno?
Soplón disfrazado, tu final lo veo sereno.
Soy el látigo del trueno, el filo del veneno,
tu palabra vale menos que un billete de un centeno.
Caminan con miedo, son huellas en el barro,
copias baratas que no aguantan ni un disparo.
La calle no perdona, las caretas se desploman,
y el respeto no se compra, se gana, se doma.