(Verso 1)
Si tu fe en Dios parece debilitarse ahora,
y la duda persiste en tu pecho, sin preguntar, sin dudar.
Si las viejas verdades ya no tienen el mismo brillo,
y el corazón cansado busca un nuevo camino.
(Pre-Estribillo)
Recuerda: Cristo es el mismo, ayer y mañana,
Hebreos 13:8 nos muestra, fiel en cada situación.
No importa cuánto cambie el tiempo, o cuánto te haga llorar el dolor,
nadie puede quebrantar su fidelidad.
(Estribillo)
No abandones el ancla que es fuerte y te sostiene,
en Isaías 41, la promesa te consuela:
"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, yo soy tu Dios,
te fortaleceré y te ayudaré en todos tus caminos".
La verdad en su Palabra te libera del temor.
En Juan 8:32, hay un amor nuevo y vivo. (Verso 2)
Si la soledad te rodea y tu alma está agobiada, Jesús te llamó: «Ven a mí, alma agobiada».
En Mateo 11:28, Él te dará descanso,
Él llevará el peso que te oprime.
No guardes esta ansiedad, entrégasela al buen Señor.
Filipenses 4:6-7 trae paz a tu labor.
(Pre-Estribillo)
Aunque la voz de la duda intente engañarte,
hay un refugio eterno donde vivir.
En el amor de un Padre que nunca falla,
Él te espera con los brazos abiertos para amarte.
(Estribillo)
No abandones el ancla que es fuerte y te sostiene.
En Isaías 41, la promesa te consuela:
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, yo soy tu Dios,
te fortaleceré y te ayudaré en todos tus caminos». La Verdad en Su Palabra te libera del temor.
En Juan 8:32, hay un amor nuevo y vivo.
(Puente)
Confía en la esperanza que nos ha sido dada.
Romanos 8:18, la gloria bendita.
Los sufrimientos pasan, como una brisa de verano,
pero el gozo eterno es tu recompensa, hermano.
Apocalipsis 21:4, no más dolor, no más llanto,
en la presencia de Dios, para morar por siempre.
(Coro final)
Así que no abandones el ancla que es fuerte y te sostiene.
En Isaías 41, la promesa te consuela:
"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, yo soy tu Dios,
te fortaleceré y te ayudaré en todos tus caminos".
La Verdad en Su Palabra te libera del temor.
En Juan 8:32, hay un amor nuevo y vivo.
(Otro)
Mantén tus ojos fijos en Jesús, la Roca de Salvación. Él es el Autor y Consumador de toda fe y paz en el corazón.