En el susurro azul del firmamento,
nace un misterio al borde del tiempo.
Las estrellas bailan lento,
y en su luz, mi alma yo encuentro.
Soy polvo de galaxias dormidas,
eco de lunas ya perdidas.
Cada latido, un universo,
cada silencio, un verso inmenso.
Universo en mí,
cielo sin fin,
llevo tu sombra bordada en la piel.
Gira mi ser
como un laúd
que canta al amor en gravedad azul.
Cometas que cruzan mi pecho,
constelaciones que siento al derecho.
Y tú…
mi sol secreto y eterno reflejo.
Universo en mí,
danza sin fin,
llevo tus cielos dentro de mi piel.
Nada es azar,
todo es verdad:
somos estrellas que vuelven a amar.