Verso 1
El tiempo se sienta a mi lado en la barra,
pide un whisky sin hielo y me mira de reojo.
No dice nada, solo cuenta mis arrugas
con la precisión de un cuchillo que ya conoce la carne.
Yo le invito otra ronda,
pero él nunca paga,
siempre se marcha antes del amanecer
dejándome la cuenta y los recuerdos.
Pre-estribillo
Y en el espejo veo su firma:
una cana más, una cicatriz que no recordaba,
una canción que ya no canto igual.
Estribillo
¡Oh, tiempo, ladrón de promesas!
Te llevo clavado en el pecho como un reloj roto.
Corres, corres, y nunca llegas tarde
a robarme lo que ayer juré eterno.
¡Maldito seas, tiempo!
Por ser tan puntual
y tan cruel.
Verso 2
Recorro las calles donde fuimos jóvenes,
y las paredes guardan nuestras sombras borradas.
Las farolas parpadean como ojos cansados
que ya no quieren recordar.
Te busco en cada esquina que olvidé,
pero solo encuentro tu eco
riendo bajito,
como quien sabe el final de la película.
Pre-estribillo
Y en el silencio de la madrugada
escucho tu tic-tac dentro de mis venas,
marcando el compás de lo que ya no vuelve.
Estribillo
¡Oh, tiempo, ladrón de promesas!
Te llevo clavado en el pecho como un reloj roto.
Corres, corres, y nunca llegas tarde
a robarme lo que ayer juré eterno.
¡Maldito seas, tiempo!
Por ser tan puntual
y tan cruel.
Puente
Si pudiera detenerte un segundo,
solo uno,
te pediría perdón por todo lo que no viví,
por las palabras que se quedaron en la garganta,
por los besos que di al aire pensando que eras infinito.
Pero tú no perdonas.
Tú solo pasas.
Estribillo final (más intenso, voz quebrándose)
¡Oh, tiempo, viejo amigo y verdugo!
Te odio y te necesito como al último trago.
Corres, corres, y yo te sigo cojeando,
arrastrando los restos de lo que fui.
¡Maldito seas, tiempo!
Por ser tan exacto…
y tan mío.