Eran las tres e’ la mañana,
En la guarida en puro humito,
el Hans taba raja durmiendo
después de una dosis de honguitos.
Terrible volao el culiao,
la luz alumbraba re poco,
toa’ la pieza silenciosa,
cuando suena de golpe…
el abrir de la puerta
como cadena horrorosa.
[Verso 1]
Y aparece un vagabundo
terrible loco po, socio,
con la ropa toa’ acharchá
y los ojos terrible rojos po, loco.
[Tensión oscura]
Y el Hans, terrible urgío, saltó,
botó el bong y la chela,
miró debajo ‘el colchón,
y sacó el manso fierro, po loco,
que guardaba bajo la almohá’
por si la mano se ponía pesá.
(“Yo siempre duermo aguja,
la calle no perdona na’”),
murmuró todo tiritón
mientras lo iba a cargar.
El perrito salió apretando cuea
del puro miedo y desconfianza al weón.
[Coro]
Terrible loco po loco,
llegó un weón al portón,
a las tres de la mañana
como alma sin salvación.
Terrible loco po loco,
con la mirada perdía,
(REPITE 2 VECES)
"Qué flaite, la reconchasumadre..."
[Verso 2]
Entró sin pedir permiso,
to'o el sucucho en silencio,
se sentó en el sofá el culiao
mirando fijo pal techo.
Decía que hablaba con sombras
y el Hans fumando temblaba
sin cachar qué chucha pasaba,
porque el viejo culiao raro
se reía solo y lento.
[Puente oscuro]
Y que se le ocurrió darle bajón,
al pelao con un pedazo e' pizza,
y el terrible loco po loco cantaba
como anunciando la muerte.
Pero como el viejo andaba pajarón comiendo,
que lo agarra del cogote al culiao,
y le alcanzó a chantar tres patás
en la raja sin que atinara a na’
Porque confiar es bueno,
pero desconfiar es mejor,
y que lo echa cagando a punta e' fierro al culiao.
[Último coro]
Terrible loco po loco,
se fue con la media pera,
desapareció en la oscuridad
sin dejar ni un ruido chico.
Terrible loco po loco,
"Qué flaite la reconchasumadre..."
Zarpao conchasumadre...
y el Hans desde esa volá,
duerme perseguió, y con doble chapa,
en cada puerta.
[Outro]
(flauta oscura y viento)
Nunca se queden raja de una
cuando anden terrible volaos…
No le abran a nadie ala guarida…
Y menos a otro terrible loco po loco.