Si supieras cuantas noches se escaparon,
Sin poder cerrar los ojos y tus imágenes en mis manos.
Si supieras como tuve mi lengua que morder
Por no decir tu nombre y fingir que te olvidé.
Si supieras que a través de tantos años
Hubo muchos en los que a penas sobreviví.
Y hasta que el olvido, viejo hermano, vino a borrar lo mucho que padecí,
También un tercio de mi corazón vi morir.
Y en las noches, en los días, y en tantas madrugadas frías,
Elegí el camino duro que enfrentar con mi sonrisa.
Y en el pasado y los recuerdos que así juntos construimos,
Cabe mencionar que ambos nos mentimos.
Si supieras que no me atreví más a las trifulcas del amor,
Que ya no dueles al respirar, que mi vida es mejor.
Si supieras que hasta mi vida te hubiera podido consignar
Para que con ella hicieras lo que se te antojara más.
Vaya infierno que la vida me evitó,
Que a pesar de un llanto infinito
De tus manos me rescató.
Y en las noches, en los días, y en tantas madrugadas frías,
Elegí el camino duro que enfrentar con mi sonrisa.
Y en el pasado y los recuerdos que así juntos construimos,
Cabe mencionar que ambos nos mentimos.
Cabe mencionar que ambos nos herimos.
Y todas aquellas veces divididos entre prioridades,
Sopesando consecuencias, evadiendo las verdades.
Y aquel adiós definitivo por elegir el deber,
Te pesa tanto pues sabes que perdiste lo que supe ser:
De entre todas tus amantes la más perfecta mujer.
Ahahaha
Que perdiste, me perdiste…
Ahahaha
La perfección hecha mujer.