Verse 1
Cuando dañas a la persona correcta, aunque no lo quieras ver,
la vida guarda ese capítulo, no se olvida del nivel.
Ella llora en silencio, se recoge el corazón,
mientras tú sigues de largo sin medir la situación.
Pero el karma toma nota, el universo está apuntando,
y en la próxima vuelta alguien te hace lo mismo, pero hablando.
Te enamoras de la incorrecta, que no sabe cuidar,
y en sus manos sientes todo lo que tú hiciste pasar.
Pre–Chorus
Porque el daño que sembraste no se pierde al terminar,
solo cambia de dirección y te viene a despertar.
No es castigo, es espejo, es la vida diciendo “ve”:
lo que un día fue su llanto… hoy lo escuchas en tu piel.
Chorus
Cuando hieres a la persona correcta,
la incorrecta te enseña cómo duele.
Lo que diste sin pensar
vuelve en otra voz, en otro cuerpo, en otro hotel.
No es que Dios te quiera mal,
es que no quiere que te pierdas otra vez.
Cada lágrima que hiciste
regresa a ti para que aprendas a querer.
Si no cuidas al que te ama de verdad,
la vida te pone en manos de quien no sabe amar.
Y en ese choque entre tu orgullo y su desdén
descubres tarde lo que un corazón bien puesto vale bien.
Verse 2
La correcta te dio todo: comprensión, espacio y fe,
aguantó tus cicatrices, te cubrió más de una vez.
La dejaste por costumbre, por ego o por confusión,
y juraste que era “drama” lo que era pura lección.
Luego llega la incorrecta, con sonrisa de escapar,
dice “te amo” cuando quiere, cuando no, te hace dudar.
Y en las noches te preguntan tus recuerdos sin perdón:
“¿Por qué no cuidé la historia que sí era mi estación?”.
Pre–Chorus
Cada gesto que despreciaste, cada abrazo que esquivaste
se convierte en cicatriz en el amor que hoy aceptaste.
No es venganza, es aprendizaje,
no es castigo, es ver quién fuiste ayer
para que el hombre que tú eres hoy
decida no volverlo a hacer.
Chorus
Cuando hieres a la persona correcta,
la incorrecta te enseña cómo duele.
Lo que diste sin pensar
vuelve en otra voz, en otro cuerpo, en otro hotel.
No es que Dios te quiera mal,
es que no quiere que te pierdas otra vez.
Cada lágrima que hiciste
regresa a ti para que aprendas a querer.
Si no cuidas al que te ama de verdad,
la vida te pone en manos de quien no sabe amar.
Y en ese choque entre tu orgullo y su desdén
entiendes tarde lo que un corazón honesto vale bien.
Bridge
Así que si hoy tienes cerca
a alguien que te ama bien,
no esperes a que la vida
te enseñe a punta de perder.
Pide perdón si fue necesario,
abraza fuerte tu lección,
que no tengas que aprenderlo
bajo manos sin compasión.
Final Chorus
Cuando dañas a la persona correcta,
la incorrecta te devuelve el mismo golpe.
Que esta frase sea aviso,
no sentencia ni condena en tu horizonte.
Cuida al alma que te cuida,
no esperes ver cómo se va.
Que tu historia se recuerde
por saber valorar a quien te supo amar.