[Intro]
Yeah, eh-eh (oh-oh)
Otra noche con mi sombra (pero tú no estás aquí)
Miro al techo, (me responden tus recuerdos)
y el silencio se ríe de mí.
[Verso 1]
Pensé que contigo iba a durar,
(que en tus ojos me iba a quedar)
pero el destino siempre juega sucio,
y a mí me tocó perder, sin avisar.
(Probé el calor en otras pieles),
pero ninguna supo a miel.
Es como bailar sin música,
(quemarme en fuego sin papel).
Quise adivinar lo que vendría,
pero la vida nunca se deja leer.
(Te me fuiste como arena entre los dedos),
y ahora cargo un peso que no sé mover.
[Pre-Coro]
(Si me ven perdido, no me llamen)
si me ven callado, soy culpable.
Quise correr antes de aprender a andar,
y ahora me toca, (me toca recordar).
[Coro – en conjunto, voces múltiples]
Tú eres la cicatriz que no sana (oh-oh)
la marca que me quema el alma (yeah-yeah)
por más que corra, vuelvo a tu calma (eh-eh)
y aunque me pierda, sigues en mi cama.
Tú eres la cicatriz que no sana (eh-eh)
la herida que nunca se me apaga (oh-oh)
el eco que grita en la madrugada (yeh-yeh)
aunque no vuelva, tu sombra me llama.
[Verso 2]
La ciudad me habla de ti (cada esquina repite tu voz)
y aunque cambien las caras de al lado,
ninguna me suena mejor que vos.
(He tenido demasiadas miradas),
pero ninguna supo mirarme igual.
Entre luces y copas vacías,
me castiga tu recuerdo letal.
Es como estar vivo en otra tumba,
(sonriendo pa’ que nadie lo descubra).
Y aunque el calendario siga girando,
dentro sigo atado a tu cordura.
[Puente]
Ey, dime cómo hago pa’ soltar
(si hasta mis sueños me llevan atrás).
Tú me enseñaste a perder sin rendirme,
a querer (aunque duela morir).
[Coro – en conjunto, más potente]
Tú eres la cicatriz que no sana (oh-oh)
la marca que me quema el alma (yeah-yeah)
por más que corra, vuelvo a tu calma (eh-eh)
y aunque me pierda, sigues en mi cama.
Tú eres la cicatriz que no sana (eh-eh)
la herida que nunca se me apaga (oh-oh)
el eco que grita en la madrugada (yeh-yeh)
aunque no vuelva, tu sombra me llama.
[Verso 3]
(He probado cuerpos, probado deseos)
pero ninguno me hizo temblar.
Es como escribir sin tinta,
(una verdad que no puedo borrar).
Me enseñaste a bailar con mis heridas,
a mirar de frente las caídas.
Y aunque me vista con sonrisas prestadas,
mi pecho (todavía te nombra en voz bajita).
[Outro cantado]
Y aunque pasen los años, aunque cambie mi piel,
(yo sé que me persigue el ayer).
Entre todo lo falso, lo único real,
fuiste tú, y no vuelve a pasar.
(Yeah, eh-eh, oh-oh)
Fuiste tú, y no vuelve a pasar.
[Outro hablado/reflexivo]
¿Sabes qué es lo más cabrón de todo esto?
Que uno cree que puede controlar el recuerdo,
pero el recuerdo siempre es el que controla a uno.
Vivimos buscando eternidades,
cuando en realidad lo eterno
es solo aquello que duele tanto,
que nunca termina de irse.
Al final…
no somos dueños de las personas,
apenas lo somos de lo que sentimos.
Y aunque la memoria queme,
prefiero cargar con ella…
antes que aceptar que nunca pasó.