Desde el Caribe hasta el inmenso Pacífico,
late una tierra de esperanza y de valor.
Montañas, selvas, volcanes y cafetales,
dibujan el paisaje de un mismo corazón.
Belice canta con su mar color turquesa,
Guatemala abraza al mundo con su ancestral raíz.
El Salvador florece entre manos valientes,
y Honduras mira al cielo con deseos de vivir.
Pre-Coro
No existen fronteras
cuando el alma quiere cantar.
Somos ramas distintas,
de un árbol que nunca dejará de florecer.
Coro
Centroamérica, tierra bendita,
siete banderas, un solo sentir.
Somos marimba, punta y guitarras,
somos la fuerza de nunca rendir.
Costa Rica regala paz y esperanza,
Nicaragua es lago, volcán y canción.
Panamá une dos mares del mundo,
y todos llevamos el mismo corazón.
Verso 2
Somos el maíz que alimenta generaciones,
el café que despierta cada amanecer.
Somos tamales, pupusas y baleadas,
gallo pinto compartido al renacer.
Somos la risa que nunca se termina,
la mano amiga cuando hay que levantar.
Somos la fe que ilumina los caminos,
y el orgullo de volver siempre al hogar.
Puente
Que nadie divida lo que Dios ha sembrado,
ni borre la historia que nos hizo crecer.
Aunque el viento nos lleve por distintos destinos,
Centroamérica vive en nuestro ser.
Porque un hijo que parte jamás olvida
el aroma de su tierra al llover,
ni el abrazo sincero de su gente,
ni las raíces que lo hicieron florecer.
Coro Final
Centroamérica, canta conmigo,
que el mundo escuche nuestra voz.
Siete naciones, un mismo destino,
bordado con trabajo, esperanza y amor.
Belice, Guatemala y El Salvador,
Honduras, Nicaragua con ilusión.
Costa Rica y Panamá de la mano,
formando para siempre una sola canción.
Final
Que ondeen juntas nuestras banderas,
sin olvidar lo que nos hace hermanos.
Porque antes que nombres en un mapa,
somos un pueblo unido…
¡Centroamérica en un solo corazón!