(Intro)
Yeah…
Esta es pa’ ti, Marcos…
De parte de Gallo…
Tus panas nunca te olvidan, hermano…
(Verso 1)
Marcos, todavía siento tu voz en la esquina,
tu risa quedó sonando como canción que nunca termina.
Kiariña te llora bajito cuando mira al cielo,
la Jenny pregunta por qué Dios te llevó tan ligero.
Mastriani prende una vela justo donde tú te sentabas,
y el Chino Gallo dice que a veces siente que lo acompañabas.
Tus pasos ya no suenan, pero tu nombre retumba,
y aunque te fuiste pa’l cielo, tu memoria aquí nunca se tumba.
(Pre-Coro)
Y dime hermano,
¿cómo se cura un corazón que sangra en silencio?
Si falta tu mano,
si falta tu abrazo, si falta tu consejo…
(Coro)
Marcos, desde que te fuiste el barrio ya no es igual,
las noches son más frías y el dolor es real.
Pero sé que desde arriba cuidas a tu gente,
a tus panas que te extrañan eternamente.
Marcos, tu nombre vive en cada callejón,
porque tú eras luz, tú eras corazón.
Y aunque duele aceptar que el destino fue tan cruel,
tu recuerdo es fuerza… y vuela con él.
(Verso 2)
A veces miro al cielo y juro que escucho tu voz,
sé que estás mejor allá arriba, caminando con Dios.
Pero aquí falta tu chiste, tu locura, tu presencia,
la vida nos cambió de golpe sin darnos ni advertencia.
Kiariña te escribe mensajes que nunca va a enviar,
la Jenny mira fotos contigo y se pone a llorar.
Mastriani dice “hermano, te juro seguimos firmes”,
y el Chino Gallo promete nunca dejar de decir tu nombre.
(Puente)
Y aunque ya no estés, sigues vivo en la memoria,
porque cada risa, cada abrazo… cuenta tu historia.
Hermano, esto no es un adiós, es un “nos vemos luego”,
cuando Dios llame a todos y nos junte en el juego.
(Coro Final)
Marcos, desde que te fuiste el barrio ya no es igual,
las noches son más frías y el dolor es real.
Pero sé que desde el cielo cuidas a tu gente,
a tus panas que te extrañan eternamente.
Marcos, tu nombre vive en cada corazón,
porque tú eras luz, tú eras bendición.
Y aunque duela aceptarlo, sé que estás con Él…
vuela hermano…
vuela con Dios en el cielo.