Todo comenzó con tu mensaje,
un susurro en la brisa,
“Creo que me atraes”, decías,
y mi corazón se desliza.
Me bajarías la luna,
me invitabas a soñar,
en esa mañana de lluvia,
no pude más que aceptar.
Besar tus labios, sentir tu piel,
en un instante, el mundo a mis pies.
Hiciste de mí lo que nunca soñé,
he probado lo prohibido, y no quiero volver.
Eres el fuego que arde en mi ser,
un deseo oculto que no puedo esconder.
Las gotas caían como un canto,
mientras el tiempo se detenía,
tus ojos me atrapaban,
y en ellos perdí la guía.
Un encuentro furtivo,
un secreto a esconder,
pero en cada latido,
me atrevo a renacer
Besar tus labios, sentir tu piel,
en un instante, el mundo a mis pies.
Hiciste de mí lo que nunca soñé,
he probado lo prohibido, y no quiero volver.
Eres el fuego que arde en mi ser,
un deseo oculto que no puedo esconder.
Y aunque el destino nos quiera separar,
en cada recuerdo, te vuelvo a encontrar.
Esa mañana de lluvia,
nuestros cuerpos en un vaivén,
una historia que no acaba,
un amor que no se ve.
Besar tus labios, sentir tu piel,
en un instante, el mundo a mis pies.
Hiciste de mí lo que nunca soñé,
he probado lo prohibido, y no quiero volver.
Eres el fuego que arde en mi ser,
un deseo oculto que no puedo esconder.
Todo comenzó con tu mensaje,
una chispa en la oscuridad,
y aunque lo prohibido nos llame,
en tu abrazo quiero estar.
He probado lo prohibido,
y no quiero olvidar,
que en esa mañana de lluvia,
nuestro amor empezó a brillar.