A través del tiempo, a través del dolor,
Siempre estuviste, sin dudar, sin temor.
Cuando todo ardía, cuando todo caía,
Fuiste la luz en mi noche vacía.
No hay distancias, no hay final,
Lo que construimos, es inmortal.
Si el mundo se rompe, si el cielo se va,
Sé que a mi lado tú siempre estarás.
Hermana del alma, sangre sin lazos,
En esta vida, jamás separados.
Eres mi fuerza, mi verdad,
Juntos por siempre, hasta la eternidad.
Entre las sombras, en días sin sol,
Tu voz fue el eco que nunca calló.
Cuando el miedo intentó derribar,
Tu mano firme me hizo avanzar.
No hay distancias, no hay final,
Lo que construimos, es inmortal.
Si el mundo se rompe, si el cielo se va,
Sé que a mi lado tú siempre estarás.
Hermana del alma, sangre sin lazos,
En esta vida, jamás separados.
Eres mi fuerza, mi verdad,
Juntos por siempre, hasta la eternidad.
Si un día me pierdo y dejo de ver,
Sé que tu voz me hará renacer.
No importa el tiempo, no importa el fin,
Siempre en mi vida estarás junto a mí.
Y cuando el destino nos vuelva a llamar,
En otra vida, te volveré a encontrar.