Antes de que el sol despierte en la ventana
ya estoy velando el aire que respiras.
Eres el centro de todas mis mañanas,
la única verdad en un mundo de mentiras.
Si el viento sopla fuerte y te da miedo,
no temas, que mis brazos son tu red;
yo calmo las tormentas con un dedo
y calmo para siempre toda tu sed.
(Coro)
Porque yo soy el muro que te cuida,
el puerto donde puedes descansar.
Daría, si hace falta, hasta mi vida
por verte un solo paso más allá.
Mi niña, mi tesoro, mi alegría,
mientras yo esté, nada te ha de faltar;
seré tu luz de noche y de día,
la fuerza que te enseñe a caminar.
(Verso 2)
Si el camino se pone cuesta arriba
y sientes que las fuerzas se te van,
mira hacia atrás, ahí estaré viva,
siendo tu guía, tu apoyo y tu pan.
No importa qué tan alto sea el vuelo,
ni cuántas sombras quieran acechar,
yo moveré la tierra y hasta el cielo
para que nadie te pueda lastimar.
(Puente)
Que el mundo ruede, que el tiempo pase,
que crezcan tus alas y quieras volar...
Yo estaré firme, pase lo que pase,
siempre en el mismo lugar.
(Coro)
Porque yo soy el muro que te cuida,
el puerto donde puedes descansar.
Daría, si hace falta, hasta mi vida
por verte un solo paso más allá.
(Final)
Duerme tranquila, pequeña, mi vida...
que mamá siempre te va a cuidar.